El llanto de nuestro bebé es algo que va a activar nuestros cinco sentidos y toda nuestra atención; no sólo eso … nos causa angustia. 

Una de las causas de llanto son los problemas intestinales: los gases, los eructos, comúnmente llamado “chanchito” o el temido cólico. 

Empecemos por explicar por qué para un bebe, es tan difícil expulsar gases, o botar el chanchito? 

Es que los bebés no saben expulsar por sí solos un eructo, una flatulencia o incluso se les dificulta eliminar sus propias heces; ésta sensación incómoda y desconocida para ellos, genera disconfort, debido a que ellos pujan y por mecanismo de defensa cierran el esfínter anal, consecuentemente la fuerza del pujo tiene como stop el esfínter anal y al final todo termina en una explosión, que todos los padres hemos vivido alguna vez. 

La única forma que tienen de manifestar éste disconfort es casi siempre el llanto, quejidos gruñidos, movimiento de las piernas y a veces hasta arqueando el cuerpo hacia atrás entre otras. 

Si sumamos cualquier movimiento de las piernas, gruñido, postura extraña o disconfort, acompañado de llanto inconsolable; podemos decir, en términos sencillos, que es la definición de cólico de lactante, que es el tema del que nos ocuparemos en este pequeño artículo. 

Para ser académicos, Wessel define colico de la siguiente manera llanto excesivo y muy repetido de predominio nocturno que cumple la regla de los 3: 

Llanto que dura más de tres horas al día, mas de tres días a la semana y que persiste por más de tres semanas …. Con ésta definición son muy pocos los niños que tienen cólico. 

¿Cuál es la causa? 

Hay muchas hipótesis, algunos autores mencionan una causa psicológica: resultado de un carácter muy difícil por parte del niño al que se suman las alteraciones de una relación padre e hijo. Otros mencionan que es causado por problemas gastrointestinales debido a la inmadurez del intestino para digerir la cantidad de grasa y proteínas de la leche materna o fórmula. 

También se ha descrito una relación con las bacterias del intestino de bebe, ya que algunas cepas pueden producir más gas que otras, algo que llamamos disbiosis intestinal. 

Y una causa obvia son las intolerancias como la intolerancia a la lactosa, la cual es transitoria, ya que dura lo que el intestino del bebe demora en acostumbrarse a la leche materna (que tiene más lactosa que la leche de vaca). 

Además, en este grupo se encuentra la alergia a la proteína de la leche de vaca. 

¿Qué podemos hacer? 

Como describe líneas arriba, hay muchas causas probables, por ende el tratamiento variará de acuerdo a la causa. 

El primer consejo que puedo darles es “muchos lactantes se calman cuando sus padres cambian la forma de responder al llanto” , aceptar el llanto del bebé y acompañarle. Pretender que se calle como sea, sólo causa más nerviosismo a quien está sufriendo. 

Por el contrario, una actitud comprensiva y paciente le puede ser de gran ayuda. 

Hace algunos años Taubman describió que Intentar calmar rápidamente el llanto del niño, moverle, colocarle chupetes, ponerle música, etc, no proporciona mejores resultados que la simple información a los padres. 

Masajes: De uso muy extendido y aceptado. En realidad no es una forma de tratamiento, pero el hecho del contacto de la mano sobre el abdomen del niño puede ayudar a relajarle, a facilitarle la expulsión de pequeñas cantidades de gas intestinal, e incluso bienestar por la liberación de endorfinas. El momento de realizar estos masajes no es en los episodios de llanto, en los que el lactante está demasiado rígido, sino en otros momentos como tras el baño o tras los cambios de pañal. Una curiosa forma de hacerlos es escribir con nuestras manos la palabra “LOVE” en la barriguita del bebe 10 veces y eso ayuda. 

Hacerlo también en el abdomen, de manera circular en sentido de las agujas del reloj, luego flexionar a piernitas hacia el abdomen, también puede ser de utilidad. 

Las infusiones de anís, manzanilla, o el agua tibia suelen utilizarse con relativo éxito, por encima de los 6 meses, con sumo cuidado de no usar anís estrella que puede causar convulsiones 

La simeticona en gotas ayuda a reducir la superficie de tensión de las burbujas del tracto gastrointestinal, ayudando a expulsar los gases con mucha más facilidad. 

Algunos probióticos, también han demostrado eficacia en prevenir el cólico, sin embargo no hay mejor probiótico que el contenido en la leche materna. 

Si es que su bebe se alimenta con una fórmula láctea, cambiarla es potestad y decisión del pediatra. 

Toda una gran aventura la que viven los padres de bebes con cólico, mis últimos consejos son: Acudan a su pediatra si es que las medidas clásicas o caseras no funcionan, somos los indicados a descubrir si es que detrás de ese llanto, existe alguna razón que amerita evaluaciones o tratamientos específicos. La buena noticia es que la mayoría de problemas funcionales del intstino de los bebes, donde se encuentra el cólico a la cabeza; se resuelven casi en su totalidad alrededor del 4to a 5to mes de vida. 

El ayudar al niño con cólico incluye también ayudar a los padres ayudarlos a vivir la experiencia, tranquilizarlos, reforzar su tolerancia, identificar causas probables y sobre todo darle tiempo al tiempo, todo con paciencia y buen humor 

Roberto Somocurcio
Pediatra, CMP: 45786, RNE: 25714

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