El cólico de gases es uno de los problemas comunes del recién nacido y al que más temor le tienen los padres. El miedo es tan Grande, que muchas veces el simple hecho que “le suene la barriguita” (conocido por los médicos como ruidos hidroaereos),  lo cual es normal, es etiquetado como “cólico”.

Lo que si es cierto, es que los bebés no tienen claro como eliminar los gases y su modo de comunicación es el llanto, luego de manera explosiva y abrupta logran eliminarlos, el llanto cesa y vuelven a la calma.

Cuando una madre refiere que su bebé tiene gases, los comentarios de los opinólogos la bombardean generándoles más angustia que soluciones.

Desde  culpar a la madre por lo que comió la noche anterior, hasta decirle que el bebé tiene más gases porque no logró eliminar “el chanchito”.

Y es en este punto que voy a profundizar: 

¿ Cómo hacemos para evitar este incómodo momento familiar?

La premisa es: Para un bebé, cualquier experiencia nueva, le puede generar angustia, por ejemplo expulsar  flatos, eliminar un eructo o el simple hecho de realizar una deposición, lo coloca frente a un evento no conocido que puede ocasionar malestar, pujo excesivo o incluso llanto; ya dependerá de la tolerancia de cada bebé para tener mayores o menores molestias.

Dígame usted, si su bebé no ha tenido crisis de llanto y luego de unos largos minutos, realiza una deposición o elimina una seguidilla de gases por vía rectal y mágicamente ¡deja de llorar! ¿Les ha pasado?

Pues eso es completamente normal y es parte de un proceso de madurez intestinal y de conocer su cuerpo. Entonces, debemos partir por: “no etiquetar de cólicos a todo, ya que muchas veces se llama cólico a lo que es completamente “normal” y que con el pasar del tiempo, alrededor de 4-6 meses, con la madurez intestinal desaparece.

¿Y qué podemos hacer para ayudarlo a evitar la presencia de éstos gases?

Ya con el hecho de entender lo normal,  ganamos mucho y lo primero es calmarnos nosotros.

Sin embargo, hay algunos tips que podemos tener en cuenta:

1.- La técnica de lactancia: Adoptar una buena postura de amamantamiento es básico, el bebé debe tomar el pecho con la boca bien abierta, los labios hacia afuera y la barbilla y la nariz tocando el pecho. No debe lactar con el cuerpo flexionado o “encogido” sino más bien  extendido.

2.- Evite “ponerle tiempos” : Que lacte de un pecho hasta que esté vacío y lo rechace, luego puede pasar al otro si es necesario;  eso de marcarle un tiempo al bebé de 10-20 minutos es algo relativo, ustedes sigan el ritmo de su bebé, no el del reloj.

3.- Anticipación: Evite que llore por hambre, si su bebé tiene hambre, se desespera y llorará lo que generará que tome mucho aire al intentar lactar con desesperación, eso puede producir mayor cantidad de eructos e incomodidad. Anticípese a ese llanto.

4.- Si usa biberón, verifique que el flujo de salida de la tetina sea adecuado, ni excesivo como para que la leche se chorree; ni tan poco como para que succione con mucha avidez o desesperación.

5.-Ayúdele a expulsar los gases: Una vez que el bebé ha comido, tiene que eructar, para ello colóquelo sobre su espalda, con la barbilla apoyada en el hombro, frótelo(a) o dele unas suaves palmaditas. 

También puede intentar ponerlo boca abajo y que la cabeza esté más alta que el pecho, recuerde el gas saldrá por efecto de la gravedad.

Con estos tips puede evitar los tan incómodos gases.

Unos consejos finales:

Si su bebé se quedó dormido y no tiene ninguna molestia, déjelo dormir; los gases no se acumulan por horas. 

Todos tenemos ruidos en el estómago o en el intestino al comer; tanto usted como su bebé y como yo  generamos gases; así que véa como normal tenerlos y expulsarlos.

Recuerde que él bebe se encuentra en un proceso de madurez, irá aprendiendo a tolerar el discomfort que produce expulsar los gases.

Acuda a su pediatra si el llanto es recurrente y excesivo en tiempo; si se asocia a diarrea con moco o sangre, si el bebé tiene fiebre o si presenta  vómitos constantes; si bien es cierto la mayoría de veces, es un tema pasajero, en otras oportunidades será necesario investigar o intervenir médicamente.

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